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“La excelencia técnica y la cooperación son hoy la mejor estrategia de supervivencia y competitividad para nuestra agricultura.”

Entrevista con Javier Arizmendi, CEO de ZERYA, una marca de garantía española en expansión europea, reconocida por su producción hortofrutícola sostenible y sin residuos de pesticidas.

¿Qué es ZERYA y cuál es su misión dentro del sector agroalimentario? 

Somos un Reglamento Voluntario de Certificación de Producto que se ha consolidado  en Europa desde 2009. Con ZERYA® dotamos de diferenciación a la agricultura  convencional, acompañando al productor en la transición hacia un modelo que garantiza  un producto final sin residuos de pesticidas detectables (es decir, que cualquier  tratamiento fitosanitario utilizado se encuentre por debajo de 0,01 ppm en el momento de  recolección). Este estándar no solo responde a las regulaciones más exigentes, sino que  satisface la creciente demanda del consumidor europeo por alimentos más seguros y  cultivados de manera más sostenible. Recientemente el MAPA ha dado un impulso a este  modo de producción a través de sus ayudas en los fondos operativos (A.ix 9 Residuo Cero). 

¿Cómo surge la colaboración de ZERYA con el Clúster de Innovación Agroalimentaria  de la Comunidad Valenciana? 

Nuestra colaboración con el Clúster surge de una necesidad estratégica compartida: la  convicción de que la innovación efectiva y la sostenibilidad solo se aceleran mediante la  cooperación entre sectores. Como asociado del Clúster, ZERYA se beneficia de un  ecosistema que facilita las relaciones institucionales, el networking, el intercambio de  conocimiento y la articulación de proyectos de I+D+i, lo cual es fundamental para validar y  escalar nuestro modelo de producción. 

¿Qué aporta el Clúster a empresas como ZERYA? 

El Clúster actúa como un catalizador, nos incrementa la exposición y articula una red  empresarial para el desarrollo y validación de soluciones innovadoras. Además, es un  vehículo clave para identificar y acceder a programas de financiación de la I+D, como los  Grupos Operativos Supraautonómicos. Todo esto realza nuestro posicionamiento y el de  nuestros operadores como líderes en la calidad y sostenibilidad agroalimentaria en  España. 

ZERYA participa en el Grupo Operativo Supra autonómico ACCESO. ¿En qué consiste  GOS ACCESO y cuál es el papel de ZERYA dentro de él? 

GOS ACCESO es un proyecto articulado bajo el paraguas de los fondos para el desarrollo  de la nueva PAC, cuyo objetivo es mejorar la accesibilidad y la rentabilidad de los  ecorregímenes para el agricultor. El proyecto consiste en validar y optimizar prácticas de  sostenibilidad (como el uso de cubiertas vegetales y la agricultura de precisión) en cultivos  clave como el caqui, la pera, el maíz o el tomate de industria. ZERYA funge como  Coordinador Técnico del proyecto: aportamos nuestra experiencia en sistemas de gestión  acordes a los ecorregímenes de la PAC, diseñando y monitorizando los protocolos  agronómicos para asegurar que estas prácticas sostenibles no solo beneficien al medio  ambiente, sino que también permitan obtener un producto de la máxima calidad  mejorando la rentabilidad de los agricultores. 

¿Qué resultados o avances están obteniendo en GOS Acceso hasta el momento? 

En la fase actual de ejecución, el proyecto está implementando los ensayos en las  parcelas. Estamos validando la optimización agronómica que resulta de aplicar 

ecorregímenes con apoyo tecnológico, demostrando que se reduce de forma eficiente el  uso de insumos. Un resultado clave es que los datos preliminares están confirmando que  la adopción de estas prácticas genera ahorros directos en costes operativos a largo  plazo, haciendo que la sostenibilidad sea económicamente viable más allá de las  subvenciones de la PAC. 

¿Por qué considera importante que entidades como ZERYA se integren en un clúster  agroalimentario? 

Es estratégico. La integración en un clúster fomenta la inteligencia colectiva necesaria  para mantenernos en la vanguardia. Además, nos asegura que nuestro estándar de  agricultura sin residuos se alinea con las necesidades del sector y se traduce en una mayor  competitividad en España y Europa. 

Desde su experiencia, ¿qué necesidades o desafíos principales detectan  actualmente en el sector agroalimentario valenciano? 

Detectamos tres desafíos interconectados. En primer lugar, la transición fitosanitaria,  donde el sector necesita desarrollar soluciones de biocontrol y alternativas efectivas para  gestionar plagas con un menor uso de químicos, bien porque se retiran del mercado o  porque la cadena alimentaria presiona para esto ocurra; quiero recalcar aquí que nunca se  debe reducir la dosis por debajo de la ficha técnica para evitar que los patógenos generen  resistencias. En segundo lugar, la sostenibilidad económica, que exige modelos como el  nuestro que optimicen los recursos y ahorren costes operativos para mantener la  rentabilidad. Finalmente, el desafío de la formación técnica especializada es vital para  implementar estos nuevos modelos de gestión. 

¿Qué papel juega la innovación en la estrategia de ZERYA? 

El trabajo que realiza ZERYA apunta constantemente hacia la innovación. Actualizamos  anualmente nuestros protocolos a través de las Mesas TécnicasSectoriales, donde junto  con los equipos de los operadores registrados estudiamos los programas de manejo y las  condiciones de las campañas anteriores para generar recomendaciones para la campaña  futura. Además, invertimos en innovación digital, desarrollando modelos predictivos para  apoyar la toma de decisiones en campo y contribuir a mitigar los riesgos. En la actualidad,  estamos implementando nuestro programa ZERYARegenerativa, centrándonos en la salud  del suelo, la mitigación de los efectos del cambio climático y la protección de la biodiversidad como elementos constructivos de la agricultura resiliente, la agricultura que  nos permitirá mantener vivo al sector rural y alimentar a la población. 

¿Cómo puede beneficiarse un agricultor o una pequeña empresa del trabajo que  realizan tanto ZERYA como el Clúster? 

Un agricultor se beneficia de ZERYA obteniendo una garantía de producto que le  proporciona diferenciación en el mercado, facilitándole el acceso a retailers europeos que  exigen frutas y hortalizas sin residuos de pesticidas. Nuestro sistema de gestión también  conduce a una optimización y racionalización de los costes en insumos. Es importante  señalar que si un productor no consigue completar el proceso de certificación ZERYA en  una cosecha, la puede vender como convencional, pero conserva el valioso know-how técnico adquirido. Por su parte, el Clúster les ofrece a los productores acceder a proyectos  de I+D+i y a una formación continua para mantenerse competitivos. 

En su opinión, ¿qué barreras siguen existiendo para la adopción de prácticas más  sostenibles e innovadoras en el campo?

Persisten barreras de carácter económico y de conocimiento. La inversión inicial en  tecnología, insumos alternativos, biocontrol, etc. puede ser un obstáculo para el pequeño  productor, pese a que la rentabilidad posterior esté demostrada. También existe una  barrera de percepción del riesgo; el productor necesita la seguridad de que las  alternativas le ofrecerán la misma garantía de cosecha que los tratamientos tradicionales,  y es ahí donde nuestro sistema de protocolos probados aporta confianza. 

¿Qué importancia tiene la colaboración público-privada y entre empresas en el  avance hacia un modelo agroalimentario más competitivo y sostenible? 

La colaboración público-privada permite alinear los grandes objetivos de sostenibilidad  de la PAC con la realidad económica y técnica del campo, asegurando que los fondos se  dirijan a la innovación práctica, como reflejan las recientes ayudas del MAPA a las OPFH que implementan sus prácticas de residuo cero. Por su parte, la colaboración B2B entre  empresas a través del Clúster impulsa la competitividad del sector, facilitando la  transferencia de tecnología y la estandarización de las buenas prácticas. Nadie puede  enfrentar estos desafíos solo. 

Mirando al futuro, ¿en qué líneas de trabajo o innovación está enfocada ZERYA para  los próximos años? 

Nuestro enfoque se concentra en tres áreas. Buscamos profundizar en la adopción de  prácticas agrícolas avanzadas y multidisciplinares con el desarrollo del programa  ZERYARegenerativa, centrándonos en métricas de salud del suelo y biodiversidad.  Reforzamos nuestra presencia en Europa, especialmente con nuestro programa SIN  Residuos de Pesticidas. Por ejemplo en Portugal lo implementamos junto a los  supermercados Continente y su gama SIN Residuos de Pesticidas desde 2020.  

Finalmente, seguimos invirtiendo en digitalización para que nuestros sistemas de cálculo  de necesidades de fertilización, elaboración de planes de abonado y uso de modelos  predictivos como CropApp permitan a los productores ser cada vez más preventivos y  proactivos en la gestión fitosanitaria. 

Para cerrar, qué mensaje trasladaría al sector sobre el valor de la cooperación y la  innovación a través del Clúster? 

El mensaje que traslado es de compromiso y visión de futuro: La excelencia técnica y la  cooperación son la mejor estrategia de supervivencia y diferenciación para ofrecer  una ventaja competitiva a nuestra agricultura europea. 

Para conocer más sobre ZERYA puedes visitar su web: www.zerya.org

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El desayuno de trabajo de CDIAGROCV reúne a empresas para abordar los grandes retos y oportunidades del sector agroalimentario

El Clúster de Innovación Agroalimentaria de la Comunidad Valenciana (CDIAGROCV) celebró el pasado 14 de noviembre de 2025, en Espacio Nebo (Valencia), un desayuno de trabajo centrado en analizar los desafíos y oportunidades del sector agroalimentario, así como en reforzar la colaboración entre empresas, instituciones y agentes de la cadena de valor. La jornada, que reunió a pymes, multinacionales y entidades de ámbitos diversos, sirvió como punto de encuentro para debatir sobre innovación, digitalización, ayudas públicas y el futuro del ecosistema agroalimentario valenciano.

Durante la sesión se subrayó cómo el clúster nació con el objetivo de unir a empresas del sector para generar sinergias reales, facilitar soluciones compartidas y crear un espacio de apoyo que permita aprovechar recursos, conocimientos y oportunidades que individualmente son más difíciles de alcanzar. Se insistió en la importancia de la colaboración como motor de crecimiento, recordando que la suma de capacidades entre empresas, productores, investigadores y servicios auxiliares puede generar un impacto superior al que cada actor lograría por separado.

Uno de los puntos más comentados fue la situación actual del mercado agroalimentario español, donde destacan las más de 30 millones de toneladas de producción anual y el peso determinante de las hortalizas, cítricos y frutas dulces en la economía mediterránea. Se expuso que el sector genera miles de empleos directos e indirectos, además de un volumen de exportación que se dirige en un 96% a Europa. Esta dependencia de los mercados internacionales convierte en esencial que las empresas estén alineadas con las normativas comunitarias, especialmente en ámbitos como sostenibilidad, trazabilidad, control de residuos o digitalización de procesos.

La jornada también puso sobre la mesa las amenazas que afronta el sector, como la incertidumbre política y económica o la pérdida de superficie agrícola. Se destacó que la reducción de tierras cultivables no afecta solo al terreno disponible, sino a toda la estructura productiva: desde los tratamientos y recolecciones hasta los laboratorios que han perdido campos de prueba. Esta realidad refuerza el papel del clúster como entidad capaz de recopilar datos, detectar impactos y trasladar a los asociados información clave para la toma de decisiones.

Asimismo, se abordó el papel del clúster como impulsor de acceso a ayudas, programas europeos y líneas de financiación. Los asistentes debatieron sobre la importancia de aprovechar los recursos disponibles, como el PERTE agroalimentario, los fondos PAC o los grupos operativos supraautonómicos, que permiten a empresas de distintas regiones colaborar en proyectos de innovación. Se recalcó que muchas compañías desconocen las posibilidades existentes o no cuentan con departamentos dedicados a gestionar subvenciones y proyectos, por lo que el clúster actúa como apoyo técnico y administrativo para facilitar estos procesos.

Otro de los temas centrales fue la ampliación del ecosistema del clúster, resaltándose que no solo participan empresas agrícolas o hortofrutícolas, sino también entidades de sectores complementarios como tecnología, automatización, maquinaria, seguros, comunicación o servicios estratégicos. Esta diversidad enriquece el intercambio de ideas y permite generar nuevas líneas de negocio que aportan valor añadido a los asociados.

El encuentro concluyó con un espacio de networking en el que los participantes compartieron necesidades, iniciativas y oportunidades de colaboración. Las empresas asistentes valoraron positivamente la dinámica abierta y cercana, destacando que estos desayunos permiten identificar sinergias de manera natural y explorar alianzas que, de otro modo, difícilmente surgirían.

Con esta acción —subvencionada por la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo (INENTI/2025)—, CDIAGROCV reafirma su compromiso con conectar, acompañar y fortalecer al sector agroalimentario valenciano, impulsando una red colaborativa que contribuya a afrontar con éxito los retos presentes y futuros del sector.

El Clúster Agroalimentario CV concluye con éxito la formación en huella de carbono para empresas hortofrutícolas

El Clúster de Innovación Agroalimentaria de la Comunidad Valenciana (CDIAGROCV) ha cerrado con éxito su programa formativo “Medición e incidencia de la huella de carbono en las empresas hortofrutícolas”, celebrado el día 5 de noviembre de 2025 de la mano de Véolo, empresa valenciana que se propone mejorar el nivel de información, formación e implicación de personas y organizaciones en la problemática de la contaminación del aire. La iniciativa, que reunió a responsables técnicos y directivos de cooperativas, almacenes y empresas del sector, ha permitido profundizar en los retos climáticos actuales y en las herramientas necesarias para avanzar hacia una producción más sostenible y competitiva.

La formación abordó cómo la huella de carbono se ha convertido en un elemento estratégico para las empresas hortofrutícolas, no solo por su creciente relevancia regulatoria, sino también por la demanda de mercados internacionales que exigen transparencia y trazabilidad ambiental. Durante las sesiones se analizó cómo factores como los ciclos cortos de producción, la fuerte dependencia del frío industrial y los elevados consumos energéticos convierten a este sector en uno de los más sensibles a las emisiones asociadas a la electricidad, la logística y los materiales de envasado.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de revisar los principales riesgos derivados del cambio climático que afectan a la agricultura mediterránea, como las olas de calor, la escasez hídrica, las precipitaciones intensas o la aparición de nuevas plagas, y cómo estos fenómenos impactan directamente en la estabilidad productiva, la calidad del producto, los costes operativos y la continuidad de la cadena de suministro. La formación destacó la necesidad de integrar la adaptación climática en la planificación empresarial, donde se subrayó la importancia de gestionar adecuadamente el agua, el suelo, las infraestructuras y los sistemas de alerta ante eventos extremos.

Uno de los ejes más prácticos fue el cálculo de la huella de carbono organizacional, donde se enseñó a los participantes a identificar y cuantificar sus emisiones en los tres alcances: las emisiones directas vinculadas a maquinaria y refrigerantes, las indirectas procedentes del consumo eléctrico y aquellas relacionadas con la cadena de suministro, como fertilizantes, plásticos, envases y transporte externo. Se dedicó especial atención a los llamados “puntos calientes” del sector, donde el frío industrial y el packaging representan habitualmente más del 70% del total de emisiones.

La formación también incluyó ejercicios de recopilación de datos, trazabilidad de consumos, introducción de información en herramientas oficiales y análisis de indicadores ambientales. Los asistentes aprendieron a interpretar el KPI tCO₂e por kilogramo de producto, un valor clave para comparar procesos, fijar objetivos de reducción y mejorar la posición comercial frente a clientes y distribuidores. Asimismo, se trabajaron estrategias de reducción aplicables tanto en campo, optimización de fertilizantes, mejora del manejo del suelo, como en almacenes y logística, destacando la eficiencia energética, la modernización del frío industrial y la selección de envases con menor impacto.

La jornada concluyó resaltando que la sostenibilidad es ya un factor decisivo de competitividad en el sector hortofrutícola. Las empresas que avanzan en la medición y reducción de su huella de carbono no solo mejoran su desempeño ambiental, sino que refuerzan su reputación, reducen costes operativos y aumentan su capacidad de acceso a mercados exigentes. El clúster ha valorado muy positivamente la participación y el interés mostrado, destacando que la formación se situó como un paso fundamental para acompañar al tejido empresarial en su transición hacia modelos más resilientes, eficientes y alineados con los desafíos climáticos actuales.

El Clúster de Innovación Agroalimentaria impulsa un curso de Inteligencia Competitiva y Tecnológica para reforzar la innovación empresarial

El Clúster de Innovación Agroalimentaria de la Comunitat Valenciana ha puesto en marcha una nueva acción formativa orientada a dotar a las empresas del sector de herramientas prácticas para mejorar su capacidad de análisis, anticipar cambios en el mercado y tomar decisiones estratégicas más sólidas.

Se trata del Curso de Inteligencia Competitiva y Tecnológica, una propuesta que combina formación presencial y online con la posibilidad de utilizar, de manera gratuita y durante tres meses, una herramienta digital de inteligencia competitiva. Gracias a esta iniciativa, los participantes podrán aplicar lo aprendido directamente en sus empresas, obteniendo información clave para resolver problemas, identificar oportunidades y fortalecer su ventaja competitiva.

Una formación práctica y aplicada
El curso incluye 15 horas de sesiones presenciales que se celebrarán los días 19, 25 y 29 de septiembre de 2025, en el Sorolla Center. Como refuerzo, se desarrollarán 5 sesiones online de una hora semanal cada una, que permitirán consolidar los conocimientos adquiridos y resolver dudas sobre la aplicación práctica de las herramientas.

Además, se pondrán a disposición de las empresas licencias gratuitas de la herramienta de inteligencia competitiva, con un máximo de 30 compañías beneficiarias y hasta 15 usuarios por empresa.

A quién va dirigido
La formación está especialmente pensada para profesionales de departamentos de I+D+i, directores, gerentes y mandos intermedios, personal con responsabilidad en la toma de decisiones o cualquier profesional que desee añadir la innovación a sus tareas diarias

Con esta iniciativa, el Clúster reafirma su compromiso con la formación y el impulso a la competitividad de las empresas del sector agroalimentario, fomentando el uso de herramientas innovadoras que permitan crecer en un entorno cada vez más dinámico y exigente.

Ayudas y Subvenciones NEXT GENERATION

Durante los pasados meses de agosto y septiembre, desde el Clúster de Innovación Agroalimentaria de la Comunitat Valenciana, hemos estado gestionando la tramitación de tres proyectos para la solicitud de ayudas a grupos operativos supra-autonómicos, en convocatoria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el apartado de desarrollo rural.

Estas ayudas están financiadas por la UE con fondos FEADER y con fondos nacionales, con la colaboración del Fondo Español de garantías agrarias (FEGA), y están dotados con una cuantía máxima de 600.000€ por proyecto.

Se trata de proyectos supra-autonómicos, en los que se debían presentar proyectos en los que estuvieran incluidas al menos dos Comunidades Autónomas, hasta un máximo de 8 participantes, y se realizaran trabajos en al menos dos de estas Comunidades.

Una característica diferencial de estos proyectos es que para poder acceder a ellos se debían solicitar teniendo como representante a una entidad sin ánimo de lucro, circunstancia que cumple nuestro Clúster.

Como decimos, se han presentado tres proyectos, cuyos títulos son:

  • Accesibilidad a los eco-regímenes con soluciones optimizadas;
  • Mejora de la calidad y vida útil de las uvas de mesa con el desarrollo de un tratamiento para conservación y una herramienta de inteligencia artificial;
  • Mejora de la productividad de plantas aromáticas y medicinales (PAM) con interés comercial, en Andalucía y Extremadura.

Y en estos proyectos están incluidos 4 asociados del Clúster, junto al mismo Clúster de Innovación Agroalimentaria de la Comunidad Valenciana, que actúa como representante ante la Administración, en todos ellos, y como beneficiarios netos de estas ayudas. También, y a raíz de estos proyectos, han expresado su interés en ingresar en el Clúster como nuevos asociados, 4 de los integrantes de estos grupos operativos.

Del mismo modo, a través de las relaciones mantenidas durante estos dos meses, se está pendiente de firmar acuerdos con diferentes entidades públicas, como pueden ser la Universidad de Zaragoza, Centro tecnológico CTAEX, y Rural Innovation Hub de La Vera, ambos de Extremadura.

Los mencionados proyectos se encuentran en fase de subsanación, antes de pasar a la calificación provisional, la cual se espera sea realizada antes de finalizar 2023. La calificación definitiva, con la concesión de las ayudas si es el caso, se espera que esté finalizada sobre el mes de marzo de 2024, fecha en la que se podrá comenzar a realizar los mencionados proyectos, que tienen una duración máxima de 3 años de ejecución.

Otro de los trabajos que ha realizado el Clúster de Innovación Agroalimentaria de la Comunitat Valenciana, ha sido el asesoramiento y ayuda para la solicitud de subvenciones dentro del PERTE Agroalimentario. En esta convocatoria se han presentado 3 asociados del Clúster, con tres proyectos en colaboración, por valor aproximado de 1,5 millones de euros. Estos proyectos han sido aprobados en su totalidad de forma provisional, en este pasado mes de septiembre, lo cual, en principio, supone un espaldarazo de financiación muy positivo para los asociados que los han presentado y obtenido.

Desde el Clúster de Innovación Agroalimentaria de la Comunitat Valenciana hemos trabajado para poder ofrecer a los asociados oportunidades de financiación para sus proyectos, estando siempre atentos a otras posibles oportunidades que se puedan presentar, tanto de financiación o ayudas, como de negocio o desarrollo entre, y para, los asociados. En el momento actual, el Clúster de innovación agroalimentaria de la Comunitat Valenciana ha intervenido en las solicitudes de ayudas para sus asociados por valor de más de 3,3 millones de euros, de los cuales ya se han conseguido provisionalmente, 1,5 millones.

La UE, a través de los programas de desarrollo con los fondos NEXT GENERATION puestos a disposición de los países de la Unión para el desarrollo de estos en el periodo 2021-2027, está lanzando diferentes iniciativas que conllevan ayudas para su realización, las cuales son gestionadas por los países de la Unión.

Debemos estar atentos a aprovechar estas convocatorias que, a buen seguro, seguirán apareciendo, como modo de ayudar a la financiación y modernización de nuestras empresas, y del sector agroalimentario, máxime en un entorno tan convulso como el actual, en el que igual se realizan fusiones entre empresas como se informa de desapariciones de otras. Estamos a la disposición de todos los asociados y de aquellos que quieran asociarse, para ayudar en todos los aspectos que sean de interés para el sector. No dejemos pasar las oportunidades.

José A. Navarro Borcha
Director – Clúster Innov. Agroalim. CV

CdIagrocv INFORMA: ¿Qué son los robots blandos? ¿Se pueden utilizar en la agricultura?

Los nuevos robots blandos están compuestos por un cuerpo maleable, son una nueva generación de autómatas mutantes que poseen “memoria de forma” (vuelven siempre a su anatomía original), además, son resistentes a los golpes.

Están compuestos por sustancias suaves y flexibles, eliminando las piezas metálicas y los circuitos eléctricos, alcanzando proeza de fuerza y habilidad. Son blandos y se adaptan.

El primer robot blando creado está inspirado en un pulpo, podía moverse sin cables ni batería. Fue creado con una nueva técnica de impresión 3D y litografía blanda. Abrió paso a una nueva generación de “robots suaves y autónomos”, interactuando con el ser humano de una forma segura (porque un robot blando no puede herirte).

Ahora la NASA está trabajando en estos tipos de robots para ser utilizado en la próxima misión a la luna. La medicina los quiere utilizar para acceder al cuerpo de las personas por orificios pequeños. En la agricultura también se está utilizando como, por ejemplo, para tener conocimiento de la situación de la tierra donde se cultiva. Son capaces de moverse e introducirse dentro del suelo para poder analizar la falta de agua o el tipo o cantidad de fertilizante, abono o pesticida que se debe de utilizar. Además, parte de su composición es biodegradable.

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Desarrollan un método que indica al agricultor la cantidad de agua que se debe aportar en función del tipo de cultivo

Desarrollan en Andalucía un procedimiento que indica, según el tipo de cultivo, la cantidad de agua de riego que se debe de aportar en función del tipo de cultivo.

Con este método se consigue ahorrar agua en cada parcela y mejorar la producción de los cultivos. El modelo mide el consumo que realizan los árboles por sí mismos de elementos como el agua y la luz, así como la cantidad de vegetación y estado de hidratación de cada parcela en función de la radiación que reflejan.

Al recopilar estos datos, se consigue fijar una cantidad de riego específico en función de la especie de cultivo y la zona geográfica en la que se encuentre.

Según el estudio, se reflejó que los olivos y las encinas poseen mayor resistencia a la falta de agua por su tipo de tronco y la forma que tienen sus hojas, con diferencia del naranjo y el almendro.

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La rápida automatización de almacenes en el sector agroalimentario durante la pandemia

Con la llegada del coronavirus en España, se aconsejó la reducción del número de personas en espacios pequeños y cerrados, mantener la distancia de seguridad recomendada y una seguridad alimentaria que ha provocado una mecanización automatizada y una digitalización muy acelerada de los almacenes, para así, permitir mayor capacidad y eficiencia con menos personal. Los distribuidores debían apresurarse cada día para llevar sus frutas y verduras hasta los consumidores de manera rápida y con la menor cantidad de residuos posibles y productos dañados.

Las empresas de la industria de la agroalimentación han demostrado que están bastante preparadas ante esta clase de situación. La mayoría de las empresas en España son pequeñas empresas tradicionales, las cuales, han hecho grandes esfuerzos por avanzar y estar a la altura.

Sus ideas han tenido que cambiar con la crisis, la creencia de que determinadas tareas deben seguir siendo manuales para crear una presentación final óptima, ya no existe. Las nuevas tecnologías son capaces de obtener los mismos o mejores resultados.

Con los nuevos procesos de gestión automática de almacenes, se consigue facilitar la recepción, el pedido, la expedición y sacar el máximo partido del producto de campo, aumentando la productividad, la eficiencia y eficacia, consiguiendo así, ser más competitivos en el mercado.

Esta atractiva tendencia de automatizar los almacenes para la manipulación de productos frescos, ha llegado para quedarse, es sinónimo de precisión, velocidad y eficiencia.

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Robots biodegradables capaces de controlar la calidad del aire y del suelo

Científicos europeos han creado robots imitando semillas de plantas inteligentes que se extienden sobre el suelo para monitorear los parámetros del suelo y el clima como los contaminantes, los niveles de humedad y CO2, la temperatura y la calidad del agua.

Estas semillas inteligentes, llamadas “robots I-Seed”, combinan robótica suave, ciencia de materiales e inteligencia artificial. Son capaces de volar y penetrar en el suelo moviéndose. Se implementan mediante drones y se rastrean mediante un software especializado.

“Comprender, monitorear, restaurar y preservar el equilibrio de los ecosistemas naturales es necesario para mantener la biodiversidad” explica la directora del proyecto, Barbara Mazzolai.

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Fondos Next Generation UE: los fondos más grandes de la historia para los países europeos

¿Qué son y a dónde irán destinados?

En julio de 2020 se anunció el paquete económico más grande la historia de la Unión Europea. Se inyectará en los próximos 8 años 1,8 billones de euros, de los cuales saldrá un paquete de ayudas adicional de 750 millones de euros para curar los daños causados por la pandemia. España recibirá 150.000 millones, será uno de los países que mayor dotación recibirá junto con Italia.

De los 150.000 millones de euros, 81.000 millones no se tendrán que devolver. Los países miembros de la UE tienen de tiempo hasta el 30 de abril para presentar sus planes de recuperación y resiliencia.

Se pretende aprovechar este dinero para transformar y modernizar las economías europeas. Será una transformación “verde y digital”, como ya estaba previsto en el Pacto Verde Europeo. De hecho, el 37% de los fondos irá a la transformación verde, y el 20% a la digitalización.

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